FÚTBOL / SEGUNDA B
Fabriciano González, un entrenador incomprendido en el Ángel Carro Ya es un clamor. La amargura con que Julio Díaz dio el portazo a su tercera etapa en el Lugo ha encontrado el eco amigo de un íntimo. Fabriciano González llevaba mucho tiempo sufriendo las embestidas del duro entorno rojiblanco tras trabajar en el Ángel Carro el año pasado. El técnico de Santa Comba, que acaba de cerrar un ejercicio exitoso en el Ovarense luso, ha tardado en desahogarse, «porque nadie me ofreció la oportunidad de hablar y me respetó como amigo». Su visión del Lugo es apocalíptica y carga duramente contra su máximo dirigente, pero, eso sí, como Julio Díaz, diferencia al Eliseo Corral gran persona del pésimo presidente.
ALFONSO HERRÁN