El estudio, realizado sin el conocimiento de los internautas, concluye ahora que la red social favorece a la transmisión de sentimientos sin necesidad de contacto personal
Los contenidos enviados se destruyen, al igual que en Snapchat, con la particularidad de que para verlos el usuario tiene que mandar una foto o un vídeo a quien antes se ha dirigido hacia él.
Miles de mujeres inundan de comentarios lujuriosos la página de Facebook donde la Policía de Stockton informa sobre la detención de Jeremy Meeks junto a su foto