Las organizaciones de consumidores aseguran que tanto el gas como la bombona de butano «arrastran una serie de subidas acumuladas a lo largo del año, por lo que los aumentos anunciados hoy no son reales».
Los ftalatos, unos aditivos químicos añadidos al material con el que están fabricados para darle flexibilidad, pueden provocar malformaciones en los bebés varones.