El grupo guerrillero secuestró hace 22 meses al cabo de la Policía, progenitor del menor El niño colombiano Andrés Felipe Pérez, hijo de un cabo de la Policía secuestrado por guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y que puede morir de cáncer, ha generado una gran solidaridad entre los colombianos, que exigen la liberación del agente para que pueda ver a su hijo antes de morir. Andrés Felipe, cuyo estado se agravó hace pocos días, está hospitalizado en una clínica de Bogotá y suplica a las FARC que liberen a su padre, Norberto Pérez, secuestrado hace 22 meses.
EFE