James Wright Foley llevaba secuestrado desde el 2012. Londres admite que el verdugo puede ser británico, por su acento y por el «significativo número» de ciudadanos que se han unido a la lucha islamista en Irak y Siria
Al pirata informático, acusado de ciberataques contra el Gobierno y grandes empresas, se le había impuesto una pena leve de siete meses de cárcel y 1.200 dólares de multa