Tras haber interrogado a los padres, se llegó a la conclusión de que el episodio se trató de «un intento de buscar publicidad» por parte de la familia.
Las autoridades aseguran que el detenido contó con la ayuda de terceras personas y «recibió instrucciones detalladas acerca de la fabricación de explosivos en Pakistán».
Los detenidos están acusados de tener conocimiento y de haber hecho declaraciones falsas en un asunto relacionado con terrorismo internacional y doméstico.