El pasado 21 de septiembre el teniente de alcalde, Antón Bao, señaló que esperaba que el presidente gallego «no tenga la cara de venir al San Froilán a comer pulpo y a hacerse una foto».
El líder del PP endurecerá las responsabilidades de los políticos sobre las cuentas, porque «no se pueden dejar facturas en los cajones sin que nadie responda».