Los manifestantes protestaron en el embalse de A Capela por la desecación, desde hace más de 50 años, del río Eume y los problemas medioambientales causados por esta acción.
La máxima instancia judicial europea debe decidir si mantiene esta suspensión hasta que tome una decisión definitiva sobre el recurso contra la decisión de la Comisión Europea de autorizar el real decreto.