El técnico halló soluciones en hombres que antes no contaban EL ANÁLISIS / Fernando Vázquez
El partido de España del pasado miércoles invita al optimismo. El fútbol suele premiar la coherencia, el riesgo controlado y el buen juego. La combinación de estos factores fue la que dio a España un triunfo histórico. También es cierto que el fútbol te castiga cuando cometes errores y la selección los cometió tan grandes que pudo perder.
Las cosas bien hechas ocurrieron casi todas en la primera parte, tiempo en el que España fue capaz de imponer su fútbol, el mismo que practicó durante la fase de clasificación: Ataque continuado basado en la presencia en el campo del contrario y gran capacidad de robo de balón, factor este último necesario para lograr el objetivo. Por esta razón resultó fundamental la presencia de Helguera, Sergi, Mendieta y de Alfonso, que originiaramente no entraban en los planes de Camacho.
EL ANÁLISIS Fernando Vázquez