ARTURO LEZCANO Tras la resaca electoral el lector vuelve a sus preocupaciones de siempre, más cotidianas y personales. Esta semana tenemos dos quejas coincidentes, a propósito de la utilización de fotografías de archivo fuera del contexto en que fueron obtenidas. Es asunto viejo en el periodismo y de no fácil solución, aunque, todo hay que decirlo, en ninguna de las referidas ocasiones se acudió a las instantáneas tomadas en otro momento para aplicarlas a fines dudosos. Otros dos lectores, en cambio, lamentan lo que califican de escasa atención a acontecimientos de relieve e incluso creen ver cierta discriminación en el asunto. En la prensa estamos habituados a que, por sistema, se nos atribuyan móviles oscuros.