El administrador único advierte que no cederá a presiones ni coacciones y acusa a los trabajadores de querer imponer sus criterios Los trabajadores de Imenosa han roto todo tipo de negociaciones con la empresa. No atenderán ni a peticiones, ni a órdenes, ni a convocatorias de ningún departamento, según informó Gerardo Balado, presidente del comité de empresa. Por su parte, el administrador único, Eduardo González Pino, contestó que «la directiva no va actuar por presiones» y que la actitud de los empleados «no me intimida». La situación se ve afectada también, por la reunión de hoy, en Madrid, entre los sindicatos y la SEPI, propietaria de Imenosa, en la que se les informará sobre los posibles compradores de la empresa. Mientras la privatización parece todo un hecho, los empleados piden que se les clarifique su futuro, así como un convenio colectivo justo.
REDACCIÓN