La intervención rebajará el tramo elevado de As Pías y transformará la barrera física actual en verdadero nexo entre barrios El gobierno municipal _conformado por BNG y PSOE_ diseña un ambicioso plan de choque urbanístico que pretende integrar definitivamente Caranza, Esteiro, Ultramar y Recimil. El concejal nacionalista Xosé Lastra Muruais presentaba ayer al público las líneas principales de un proyecto que daría el golpe definitivo al problema de desvertebración que padecen estos barrios, por otra parte, tan populosos. El fundamento básico de esta intervención consiste en rebajar el nivel del tramo elevado de As Pías, comprendido entre el arco de Porta Nova y la salida de Tejeras. La previsión relativa al descenso de flujo de tráfico de acceso a la ciudad, cuando esté operativa la autovía Fene-Ferrol, hace posible que el doble vial de hoy se convierta en verdadera calle, que funcione como nexo y no como ruptura. Así, el tramo de N-VI, hasta el paso de la Trinchera, apunta Lastra, pasaría a titularidad municipal.
REDACCIÓN