El petróleo, que marcó un nuevo máximo con 147,5 dólares por barril, y el desplome de dos firmas hipotecarias estadounidenses tiñen de rojo las Bolsas de todo el mundo.
Las constructoras ofrecen diseños para todos los gustos, rebajan hasta millón y medio los costes, recortan un año la obra y alargan la garantía hasta ocho años