El relato de Irene pone los pelos de punta y da una idea de la angustia vivida cuando todo se vino abajo en O Marisquiño. Hubo un momento en que pensó que moriría allí y «solo deseaba que pasase rápido»
El levantamiento parcial del precinto y el desmontaje de las instalaciones de O Marisquiño permite ver el calamitoso estado de la senda marítima de Vigo. Ya nunca sabremos si se hubiese evitado el accidente con el arreglo a fondo de esta zona que Puerto y Ayuntamiento se negaron a acometer durante años