La instalación, construida en una isla artificial levantada subrepticiamente por el gigante asiático, es adecuada para uso militar, según expertos en defensa
El punto de atención al peregrino de Valga es testigo de que la ruta portuguesa es cada vez más universal. Llega gente de todo el mundo: desde Islandia a Arabia Saudí, de Sudáfrica a Filipinas