Un acuario de siete cifras
Una alumna de las Mercedarias de Ferrol recibe el diploma y los 120 euros de regalo por ser la visitante un millón Ni marrajo ni cherna. Ni pez águila ni calamar. La visitante un millón del acuario coruñés es una niña, una pequeña sirena de diez años que responde al nombre de Paloma. Es gallega hasta las cejas y los periodistas sólo son capaces de descorchar respuestas breves, muy breves. Paloma estudia en las Mercedarias de Ferrol y visita la casa de los peces con sus compañeros de dos cursos de quinto de primaria. Tiene sus cinco minutos de fama y no pestañea ante los relámpagos de los fotógrafos. Sus amigos chillan «qué morro, yo fui el novecientos y pico mil». Ella no pierde la calma y recibe con un «gracias» diploma y cheque-regalo.