Texto: CRISTINA HUETE / Fotografía: MIGUEL VILLAR
DE MUJER A MUJER
Berta Collarte, pediatra e hija del empresario ourensano desaparecido hace dos años Dos años después de la desaparición de su padre, Berta Collarte es, como se puede suponer, una mujer atravesada por una herida abierta y transversal -afecta a todos los órdenes de su vida-. Pero esta pediatra menuda, discreta en el vestir y tremendamente fervorosa en una militancia fraguista donde la hubiere -«Siento a Fraga como si fuera mi padre y sufrí al verlo tan cansado en esta campaña»- es también definitiva, rotunda, resuelta y corajuda. Se explica así que asista impertérrita desde hace dos años exactos, sin mirar al que dirán, a cuantos actos oficiales acuden en Ourense conselleiros, ministros u otros para recordarles que lo suyo -la búsqueda de su padre- está pendiente. Mientras espera, esta mujer empecinada se replantea su vida. Asevera, con demostración infinita del carácter que la alumbra: «Yo cambio muy poco de ideas políticas y de peinado».