Fernando Suárez era el botones del Banco Hispano-Suizo cuando el artista trabajaba en el mural del Vecchio y tuvo que entregarle una carta urgiéndole a terminar
Que estén a la venta en Galicia no es ninguna novedad. Sí que las haya ya en reventa, porque, como dice el propietario de una de ellas, loco por sacársela de delante, aquí «no se mueve nada»