El discurso presidencial de despedida es una tradición que han cumplido la mayor parte de los últimos presidentes, con la excepción precisamente de George Bush, el padre del mandatario saliente.
El domingo se cumplieron siete años desde que Bush envió a los primeros detenidos a su base naval en Cuba desde Afganistán. Desde entonces, casi 800 hombres han pasado por sus celdas
Bush deja un país con un déficit previsto de 1,2 billones de dólares y una tasa de paro del 7,2% tras ocho años de potenciación del consumo y la rebaja de impuestos
El mandatario estadounidense cree que las controvertidas técnicas de interrogatorios «eran y son necesarias para obtener información para proteger al pueblo estadounidense».