El presidente estadounidense reconoce que muchos votantes tienen dudas sobre el programa, dado que comprometerá un volumen extraordinario de recursos públicos.
El primer cara a cara entre los dos aspirantes a la Casa Blanca en la Universidad de Misisipi ofreció poco espectáculo pero tuvo profundidad en los asuntos, discurrió en un tono profesional y careció de gestos traicioneros o errores garrafales.
El encuentro no dio ningún fruto tangible. Al contrario, los republicanos de la Cámara Baja pusieron sobre la mesa un plan totalmente diferente, que propone que el Gobierno ofrezca seguros a los bancos.