Ha aceptado las recomendaciones del general David Petraeus, y en julio se retirarán los últimos soldados de la «oleada» de 30.000 efectivos que ordenó hace quince meses.
El senador de Illinois dijo que esa posibilidad debería considerarse si China no toma medidas para mejorar la situación de los derechos humanos en el Tíbet.
Bush prevé asistir a Pekín, y de momento ha hecho caso omiso a las presiones de congresistas y organizaciones no gubernamentales que le han pedido que cambie de postura.