Las críticas hacia la propuesta del Gobierno se centraron en todos los casos en lo precipitado del procedimiento y la falta de detalles sobre el contenido del paquete.
Los convocantes de la manifestación han afirmado que las medidas acordadas entre las UE y el FMI no son la solución y que «sólo harán que la crisis empeore».
La canciller alemana pidió, de cara a la próxima cumbre del G20, la creación de un fondo internacional, que debería ser financiado por los bancos, para hacer frente a posibles crisis financieras.