Un error táctico y un árbitro casero condenaron en la competición de sable a Jorge Pina y a Jaime Martí, que demostraron calidad para haber alcanzado las medallas.
Lo ha ganado todo, menos el oro olímpico. Tiene su última oportunidad. El capitán considera que la virtud de España es «la confianza en el jugador de al lado»