Las inspecciones vigilan tanto el cumplimiento de las condiciones higiénico-sanitarias generales como la venta de alcohol y las relacionadas con el Covid-19
El interceptado podría enfrentarse a un delito penal, castigado con hasta 2 años de cárcel, ya que superaba en más de 80 kilómetros por hora la velocidad máxima permitida en una vía interurbana.