En 1891, Alejo Madarro fundó en la céntrica Rúa da Raíña de Lugo la confitería que lleva su nombre, 123 años después el negocio continúa en el mismo lugar
Los dietarios de caja sirvieron desde los años 30 a los dueños del bar más antiguo de la ciudad para resaltar acontecimientos destacados a nivel local, nacional e internacional