España es ahora mismo un conjunto de inseguridades jurídicas, políticas y hasta constitucionales, un país que se creía rico, pero está aterrizando en la dura realidad
Abel Caballero asegura que «lo mejor» sería que las diputaciones provinciales desaparecieran en las grandes ciudades y anima al Gobierno a hacerlo por decreto.
En el hemiciclo y en centros de poder económico se mezclaron el jueves el miedo a las políticas erróneas y la perplejidad por el rechazo del PP a los ajustes del Gobierno