El filósofo Fernando Savater compara a los seguidores de EH con «los pajarracos fascistas» que bombardearon Gernika En la madrugada del sábado volvió el ritual vandálico que llaman «kale borroka». Aunque el arte no tiene bandera, en San Sebastián desgraciaron una escultura del «españolista» Agustín Ibarrola. La rociaron con pintura roja y gualda y plantaron una pancarta que exigía la «expulsión de Euskal Herria» de los «fascistas» Ibarrola, Savater y Consuelo Ordóñez. Además, cuatro menores, detenidos más tarde por la Guardia Civil, colocaron un explosivo casero en el coche de un «ertzaina». Con el día regresaron las palabras. En el teatro Kursaal la plataforma Basta Ya, con Ibarrola al frente, reunió a Mayor y Redondo y pidió que se les vote.