Aunque la declaración de Carasatorre «es lujosa en cuanto a detalles», para la Audiencia Nacional «el indicio incriminatorio es insuficiente al estar huérfano de toda corroboración».
Esparza está en busca y captura desde el 15 de noviembre cuando el Tribunal de Apelación de Pau dictaminara su entrega a España por su pertenencia a Ekin.