La pequeña iglesia y el atrio de la parroquia de Sambreixo, en Guitiriz, se quedaron pequeños para acoger a todos los asistentes al entierro de Vanessa Lage
Un millar de policías y autoridades, así como numerosos ciudadanos vigueses, despidieron a la agente en la capilla ardiente. El subinspector herido tiene un pulmón muy dañado y está en coma inducido. Agentes especializados reconstruyen el atraco y recaban datos en la sucursal
Vanessa Lage recibirá sepulturaen Sambreixo, parroquia natal de sus padres. «É unha desgracia», lamentan los vecinos de la familia de la policía tiroteada, que visitaba con frecuencia la localidad lucense