La afirmación de que a estas alturas el caudal de los ríos nunca había estado tan bajo es la más empleada. La muestra más evidente es el padre Miño, que va bajo mínimos
La afirmación de que a estas alturas el caudal de los ríos nunca había estado tan bajo es la más empleada. La muestra más evidente es el padre Miño, que va bajo mínimos