El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Yaser Arafat, es un virtual prisionero de Israel, que lo tiene sitiado en sus oficinas de Ramala. Es más, en un gesto de intimidación, helicópteros israelíes incluso bombardearon ayer un edificio del complejo donde se encuentra aislado. La situación de Arafat recuerda a la que ya vivió en 1982, cuando Ariel Sharon, entonces ministro israelí de Defensa, le obligó a abandonar Beirut con destino a Túnez después de un prolongado cerco. El Ejército israelí se empleó ayer a fondo bombardeando con aviones y helicópteros los territorios autónomos palestinos de Cisjordania y Gaza.
EUGENIO GARCÍA GASCÓN