Están enfrentadas desde hace un par de años cuando comenzó una disputa sobre la propiedad de un terreno de 2.4000 metros cuadrados situado en la zona alta de esa localidad situada en el municipio coruñés de Santiso.
Medio Ambiente declara inadmisible un recurso interpuesto por ecologistas gallegos contra la autorización a Iberdrola para taladrar las paredes del río.