La secretaria de Estado de EE.UU. admitió que no tiene una «fórmula mágica» para superar el punto muerto en el que se encuentran las negociaciones directas.
«Sé lo difícil que es, pero resulta totalmente inaceptable que aquellos que tienen medios en Pakistán no cumplan con su parte para ayudar a su gente», ha señalado la secretaria de Estado estadounidense.
El programa pretende cerrar la brecha que existe entre hombres y mujeres que tienen acceso a un teléfono móvil y está especialmente destinado a países en vía de desarrollo.