Nepotismo, despilfarro, excentricidades y rivalidad eran los ingredientes de la siniestra telenovela del clan de los gadafi, que ha convertido libia en su provechosa finca particular gracias al petróleo
El hijo de la Duquesa de Alba declaró que este deporte le encanta «por encima de otras cosas y, sinceramente, hace mucho tiempo que en esta ciudad ya sentí que me trataban como jinete y eso lo valoro muchísimo».