Los cancilleres del continente americano aprobaron hoy de forma consensuada y por «aclamación» la derogación de la suspensión que pesaba sobre Cuba desde 1962.
EE.UU. quiere condicionar un eventual regreso de La Habana a la OEA al cumplimiento de los principios y valores democráticos y de derechos humanos por los que se rige el organismo.