Tras su jubilación, y siguiendo el consejo de un conocido, el pontevedrés José Martínez García se ha adentrado en el mundo de la escultura con una pieza reivindicativa de los servicios sanitarios públicos
El impostor, que vino de prisión, se declaró culpable de un delito de usurpación de funciones públicas como doctor de Medicina General en el Sistema Nacional de Salud