Los pilotos denuncian las presiones y amenazas que sufren las tripulaciones para que incumplan la normativa y el convenio con el fin de paliar los efectos de la falta de contrataciones.
Decidieron convocar el paro en los días previos a las jornadas festivas de Semana Santa y acusaron a la compañía de intentar, «sin éxito», intimidarlos.
Iberia los acusa de mantener una huelga de celo para presionar en la negociación de su convenio colectivo y de estar pidiendo cosas que no son de su competencia
En una rueda de prensa, Magdalena Álvarez ha asegurado que se han detectado comportamientos «inadmisibles» en algunos vuelos y ha pedido perdón a los pasajeros.