La Conferencia Episcopal, pese a estar dividida ante la pastoral vasca, mantiene su distanciamiento del PP en cuestiones candentes Aznar se ha topado con una «oposición» con la que no contaba: la de los obispos. En dos de los temas clave de la actualidad, como son la ilegalización de Batasuna y el control de la inmigración, la Conferencia Episcopal ha defendido posiciones distantes de las del Gobierno. El mayor revuelo ha surgido a raíz de la pastoral de los obispos vascos en las que se critican las consecuencias de la Ley de Partidos, pero también discrepan incluso sobre la huelga general. Tanto La Moncloa como el Episcopado intentan quitar hierro, pero la distancia crece. El ministro portavoz, Pío Cabanillas, ya lo ha advertido: «Las relaciones ya no pueden ser las mismas».
MIGUEL ÁNGEL SOUTO