El Íbex llegó a situarse por debajo de los 8.200 puntos tras caer un 4 % aunque la apertura al alza de Wall Street moderó los descensos. Al cierre el selectivo perdió un 2,5 %
Entre sus efectos positivos para el país, destacan que suaviza la inflación, tira de la demanda interna y equilibra la balanza de pagos. La factura puede abaratarse en 15.000 millones
El aluvión de ventas coincidió con un nuevo bajón de los precios del petróleo y la cada vez más patente preocupación por el crecimiento económico mundial
En los peores momentos de la jornada, las pérdidas rozaron el 3 % y el Ibex perdió los 8.700 puntos. Las principales plazas europeas mostraban descensos superiores al 2 % tras el mal cierre de Wall Street y Tokio