Colectivos ciudadanos han secundado una protesta para evitar el desahucio. Los vecinos advierten de que un centenar de viviendas del barrio están desocupadas.
Desde hace siete años, la cabeza de familia, Carmen, reside en el piso sin contrato, que venció cuando se separó de su marido, que era el titular del arrendamiento.
La mujer carece de contrato tras la ruptura matrimonial y la deuda del alquiler supera los 6.000 euros. El colectivo 15-M se movilizará para evitar el desahucio.