En Lugo, en la neblina preelectoral, se dibujan diversas opciones locales que están en su mismo terreno y se ofrecen como refugio para votantes confusos y afiliados hartos de mojarse en balde.
Ante la merma de suelo, el Concello prevé la modificación del PXOM para cambiar la calificación de un área de 100.000 metros cuadrados, que pasará de residencial a industrial