Una avería en las tres bombas encargadas de enviar las aguas pluviales a la red general causó una balsa de agua que obligó a cortar un carril varias horas.
Los sindicatos peinaron las áreas industriales y zonas comerciales desde la madrugada, montaron barricadas en los principales accesos y reunieron a 25.000 personas, 8.000 según la policía, en las manifestaciones.