El fuego está controlado desde las 21.00 horas del sábado, pero todavía no ha sido extinguido y ha arrasado unas 280 hectáreas, de las que 180 son monte raso y 100, arbolado
Esto explicaría, dicen, la lentitud en las intervenciones contra el fuego que, asimismo insinúa puede estar provocado por aquellos encargados de apagarlo