Las grandes empresas españolas también han decidido apretarse el cinturón, salvo excepciones, dentro de sus cúpulas, aunque sus emolumentos no resulten comparables a los del promedio de sus empleados
Salvador Dalí consultó a la luna y le anunció la llegada de unos gallegos que le llevarían mucho dinero. Y entonces llamaron a la puerta los hijos de José Regojo, dueño de un imperio textil con sede en Redondela, y sacaron un fajo de 125.000 pesetas
La jornada marcada por las nuevas estimaciones de la OCDE, que prevé un menor crecimiento en las principales economías y centra su mayor preocupación en la eurozona