Los populares consideran que el problema radica en la inseguridad jurídica a la que tienen que hacer frente los propietarios, el miedo a una okupación o al impago del alquiler
No es la primera vez que se produce un incidente de este tipo en una calle en la que los residentes denuncian problemas de convivencia. «Me amenazaron», dice el dueño de un bar de la vía