Apunta algunos datos de las subvenciones del Igape y reconoce que pagaba comisiones y que inflaba facturas, pero se guarda muchos datos. Al salir fue trasladado directamente a la cárcel de Bonxe.
El recluso, que pretendía introducir en el centro penitenciario heroína, cocaína, cannabis, metadona, Trankimazín y Tranxilium, aseguró que era para consumo personal