La borrasca fue perdiendo intensidad a medida que avanzaba por la comunidad. En toda Galicia, el 112 se registraron 170 incidencias entre inundaciones, flitraciones y caídas de árboles.
Una cuarta persona falleció en la sureña localidad de Busan, mientras que hay cuatro personas desaparecidas, dos de ellas al ser aparentemente arrastradas por grandes olas en zonas costeras.