Los empleados de 761 empresas de la provincia de Pontevedra podrán hasta el viernes posicionarse sobre el acuerdo, que no cuenta con el visto bueno de la CIG.
El preacuerdo, que no ha recibido el visto bueno de la CIG, contempla una vigencia por tres años y un incremento salarial de 3,85 puntos por encima del IPC.