Los sindicatos deciden en la Asamblea ayudar a los sectores más solidarios, como el naval, en el que el paro será parcial. Por el contrario, instalaciones eléctricas o calefacción seguirán con la huelga indefinida.
Esta ruptura de las negociaciones implica que el viernes estén convocados a una huelga general unos 40.000 trabajadores del sector del metal de la provincia de Pontevedra.