La responsable y la naviera Nabia se declararon culpables de cuatro delitos de falsedad documental en concurso con sendas estafas leves. La Xunta recuerda que, por su parte, impuso multas administrativas de un millón de euros a cuatro navieras.
Los submarinistas, que operaban en el Parque Nacional das Illas Atlánticas, habían ocultado el folio de la embarcación y su nombre para dificultar su identificación